GRAGEAS DE PINCHEDAD

-En los dos partidos últimos se han recuperado tres elementos vitales: un modo de jugar más confortable (sin abismarse en espacios largos donde se expone más de lo que produce), confianza y gol.

-Sigo sosteniendo que Zuqui es anárquico y retiene demasiado la pelota. Así y todo, por raro que parezca, es la suya una anarquía más criteriosa que tiempo ha y su volumen temperamental se ha convertido en indispensable.

-A diferencia de algunos amigos Pinchas, no veo puntos en común en Del Prete y Farías. Farías era 9 y nada más que 9. Del Prete, fino, de pegada espléndida, es un optimista de las decisiones correctas, un amigo del gol sin ser un goleador propiamente dicho, es la mejor incorporación surgida de una montaña de incorporaciones mediocres, malas o muy malas. O pésimas. Del Prete, en fin, es una flor nacida en un pantano.

-Kociubinski es crack. Nada puedo hacer por los que no lo noten. Hace todo sencillo y bien. Pareciera que tiene 100 partidos sobre el lomo. Ayala es bueno: Kociubinski es sensiblemente mejor. No extraño ni un poco al Corcho Rodríguez.

-El lado izquierda de la defensa es karmático. Aguirregaray es simpático, aguerrido, maneja bien la pelota, pero en tantos años de profesional jamás dejó de tener vicios de jugador de potrero. Entiende poco.

-Pasquini es Pasquini, Sánchez Miño no es 3 (bah, no sé qué es Sánchez Miño) y por alguna razón el pibe Benedetti no convence al Ruso.

Pellegrini: Todo el mundo cree en las condiciones de Pellegrini… Menos Pellegrini.

-Leandro Díaz: Cosa muy sabida es que siempre lo consideré el Lewandowski tucumano.

Abrazo de gol de Old Trafford.

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