LOS VOLANTES POR IZQUIERDA: UN CAPÍTULO IMPORTANTE EN LA HISTORIA PINCHA


(PRIMERA PARTE)


Si bien siempre existieron jugadores talentosos, que le daban a sus equipos dosis de fútbol bien
jugado, y alimentaban a los delanteros para que conviertan goles, la aparición del puesto “volante
por izquierda” se empezó a destacar más a fines de los años sesenta, cuando el dibujo táctico de
cada conjunto pasó de ser 2-3-5 a 4-3-3.
A esos futbolistas dotados de habilidad y técnica se los conoció o denominó de distintas formas a
lo largo del tiempo: creativos, habilidosos, virtuosos, distintos, o simplemente, los números 10…y
con eso quedaba todo dicho.
Más allá de las infundadas críticas que nuestro ESTUDIANTES recibió y recibe desde la época de
ZUBELDÌA hacia adelante, a cargo de detractores de cuarta, relacionadas al mal juego, el anti fútbol
o al egoísmo de los planteos en un partido, siempre contamos en las formaciones con esos
jugadores excepcionales que son capaces de regalar magia en cada intervención.
EL TÙNEL DEL TIEMPO los invita a recorrer años pasados para ir exaltando a los volantes ofensivos
más destacados que vistieron nuestra camiseta.
MANUEL “NOLO” FERREIRA:
Llegó desde Trenque Lauquen a fines de los años 20 y jugó en los primeros años de la década del
30, coincidiendo con la llegada del profesionalismo. Si bien pertenece a una época en la que no
había un “10” definido, cada crónica periodística de aquel tiempo detalla la excepcional clase de
jugador que fue, especialista en elaborar jugadas maravillosas para que sus compañeros lleguen al
gol, tanto en el PINCHA como en la Selección Nacional.
EDUARDO “BOCHA” FLORES Y JUAN MIGUEL ECHECOPAR:
Fueron los encargados de la creación de juego en aquel ESTUDIANTES glorioso, único e irrepetible
de OSVALDO ZUBELDÌA. El “BOCHA”, además de su habilidad genuina, tenía facilidad para llegar a
convertir en las redes rivales. Fue un “10” con mucho gol.
JUAN ECHECOPAR juagaba de forma exquisita de verdad, y resume su talento de creativo y su
destreza goleadora en aquel tanto marcado a Boca, en el Metropolitano 1967, casi en el final del
partido, y que le otorgó el triunfo al PINCHA. Tan hermosa fue la concepción y la concreción de ese
gol, que la revista El Gráfico le dedicó la tapa de esa semana, algo poco habitual para equipos no
integrantes de la cofradía de los cinco grandes de nuestro deporte más popular.
Ellos dos alternadamente, más el aporte del gran JUAN RAMÒN VERÒN, unos metros más
adelante, por el sector izquierdo, le daban el toque de distinción al LEÒN de DON OSVALDO.
ANTONIO GARCÌA AMEIJENDA, PATRICIO HERNÀNDEZ Y CARLOS ÀNGEL LÒPEZ:

Llegamos con esos virtuosos a mediados de los 70. El primero de los tres, fue uno de los 2
jugadores españoles que integraron las plantillas de nuestro equipo. GARCÌA AMEIJENDA arribó
para el Metropolitano 1975, desde San Lorenzo de Almagro. CARLOS BILARDO gestó su llegada, ya
que “EL NARIGÒN” siempre elegía algún virtuoso número 10 para que sea la “manija” de sus
equipos. “EL TANO” cumplió con creces y a fin del certamen fue transferido a Europa.
De inmediato, EL DOCTOR, salió a buscar un reemplazante y, mejor no pudo haber decidido. Trajo
al zurdo de Colón de Santa Fe CARLOS ÀNGEL LÒPEZ. En un puñado de partidos del Nacional 75
nos cautivó a los hinchas albirrojos. Con una gambeta única, casi con la perfección de una modista
bordadora, y un asistidor genial para sus compañeros de ataque. El misionero LÒPEZ fue la musa
inspiradora para un cántico que bajaba desde la hinchada estudiantil: “… y toque, y toque, y toque
CARLOS LÒPEZ…”
Compartiendo muchos partidos desde 1975 junto a CARLOS LÒPEZ, apareció uno de los mejores
jugadores de la historia del PINCHA . Surgido de las inferiores, se fue metiendo PATRICIO JOSÈ
HERNÀNDEZ. U n “monstruo” de la habilidad. Gambeta excepcional, pegada estupenda en las
pelotas paradas y mucha vocación goleadora, el nicoleño se convirtió muy rápido en ídolo de los
pincharratas.
PATRICIO varias veces compartió equipo con CARLOS LÒPEZ, y puedo asegurar que los aplausos
para cada demostración conjunta de ambos “10”, dejaron muy rojas las manos y las gargantas de
la parcialidad estudiantil.
En la entrega venidera , seguiremos recordando y añorando a otros exquisitos volantes
izquierdos.´
Hasta la próxima.

Victor Faga

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